Young Professionals’ Tour (Quarantine Edition)

Si quieres acceder al vídeo de la sesión, puedes hacerlo en este enlace.

Casi sin darnos cuenta de lo que estaba pasando, la palabra coronavirus empezó a formar parte de nuestro vocabulario diario. Y lamentablemente, no fue la única influencia que tuvo en nuestra existencia; ya que cuando apenas intuíamos en qué podía desembocar el cerco que el virus estrechaba en torno a Europa, nos vimos en medio de un estado de alarma, con un confinamiento como medida estrella para lo que a partir de entonces se llamó “aplanar la curva”.

Confinamiento que tocó de lleno a la sección de España del IEEE en general con la cancelación del SWYP (siendo los miembros de Zaragoza los encargados de celebrarlo el pasado marzo), y a los miembros de YP Spain en particular, con la suspensión del ya clásico tras varias ediciones YP Tour.

Perom, aunque el Covid-19 podía privarnos (temporalmente) de nuestra libertad, iba a tenerlo mucho más difícil para anular la proactividad y ganas de seguir en contacto de los miembros de esta comunidad, por lo que finalmente tuvo lugar el 11 de abril el primer (y esperemos, por ahora último) YP Tour online; que imbuido del espíritu del tradicional evento presencial intentó llevar a todos los rincones del país un pedacito del proyecto SWYP Online con el que se ha intentado mantener un reguero de actividades que aportasen una alternativa amena y provechosa en estos tiempos difíciles.

Imagen promocional de la participación de Ignacio Martínez.

Más allá del hecho de que obviamente cada uno de los invitados participaba desde su hogar, y de que asimismo los asistentes que acudieron al evento hubieron de seguirlo por videoconferencia, no cambió el formato en lo esencial, tratándose de un pequeño grupo de Young Professionals (entre los que se apreciaba una evidente pluralidad de puntos de vista) que compartieran sus experiencias profesionales y personales, así como sus opiniones sobre temas relacionados con el mundo de la ingeniería, el laboral y sus alternativas a la hora de incorporarse al mercado, IEEE e influencia de éste en sus vidas, o aspectos más mundanos pero no menos importantes como el de la conciliación familiar. Todo ello con el objetivo de proporcionar un marco en el que los asistentes pudieran resolver dudas acerca de ese crucial período de transición entre el final de una carrera y los primeros pasos en el mundo laboral.

En esta segunda actividad de las programadas por YP Spain durante la cuarentena se contó de nuevo, además, con la posibilidad de realizar preguntas a los asistentes en directo usando la plataforma Pigeonhole; lo que, sumado a la posibilidad de votar estas preguntas para destacar las más interesantes (en opinión de los participantes), ayudaba al moderador a conducir la mesa redonda por los temas que captaran con mayor éxito la atención de la audencia. No faltaron preguntas sobre el teletrabajo, la conciliación de las esferas personal y laboral, y sobre todo, la comparativa de sueldos en trabajos nacionales e internacionales, que se postula ya como una de las preguntas clásicas en este tipo de charlas.

La presentación corrió a cargo de Arturo Medina, flamante Chair del affinity group, que dio un breve repaso al motivo de ser de Young Professional, centrándose en los objetivos que desde la sección española se persiguen, y en las motivaciones que nos llevan a la celebración de iniciativas como ésta.

Para pasar ya a continuación al plato principal de la tarde, una mesa redonda con Brayan Impata (actual Vice-Chair) como moderador, el cual condujo el debate de manera excelente durante toda la tarde, comenzando por la presentación de los cinco participantes, mencionados a continuación:

Ignacio Martínez, doctor ingeniero de telecomunicación con más de 20 años como profesor, investigador y asesor profesional, vinculado a la rama de Zaragoza desde sus inicios, emprendedor a partir de la idea desarrollada en su tesis.

Ricardo García, con un perfil desarrollado casi por completo en el extranjero, investigador especializado en IA y Robótica en una institución pública francesa.

Berta Martínez, ingeniera de sistemas en Everis, en el ámbito de migración de activos a la nube.

Manuel Ballesteros, presencia común en el IEEE, ingeniero de SCADA en Siemens-Gamesa y miembro del equipo de YP en R8.

Juan Emilio Zurita, emigrante en Reino Unido, ingeniero de software en Catapult con experiencia en diseño gráfico.

Imagen promocional de la participación de Berta Martínez.

En cuanto los temas a tratar, intentando cubrir la mayor parte de las preguntas, sin perder el dinamismo durante la charla ni evolucionar a un evento eterno, fueron debatidos con menor o mayor profundidad los siguientes bloques de contenido:

Teletrabajo

Se empezó con un tema de rabiosa actualidad, por haber propiciado el estado de alarma una casi obligada conversión de una gran cantidad de trabajos al desempeño en remoto; llegando a un acuerdo general en que, siendo el teletrabajo bueno en términos de eficiencia y conciliación familiar, presentaba problemas a la hora de desconectar, o al intentar aplicarlo a trabajos que no se prestaban a ello (sobre todo investigación). Como apuntes, el hecho de que España no estuviera mal dentro de Europa en términos de trabajo en remoto, y la importancia de que la totalidad de un equipo trabajara en remoto frente a la alternativa de que sólo lo hiciera parte del equipo.

Imagen promocional de la participación de Ricardo García.

Primer trabajo

En este bloque se dieron consejos sobre cómo afrontar la búsqueda de ese primer empleo que aterra a muchos estudiantes que terminan. Desde la recomendación de usar aplicaciones para encontrar empleo, o buscar empezar con unas prácticas, orientar el currículum a determinados puestos o enfocarse en un perfil específico al que dedicarse en un futuro, hasta comentar la posibilidad de empezar en un trabajo no relacionado directamente con la ingeniería. Con las puntualizaciones de que, en la actualidad, si bien no hay excesivos problemas para encontrar trabajo como ingeniero, no es menos cierto que éstos se orientan a perfiles muy técnicos y especializados, tendiendo a la cada vez más común aparición de puestos de trabajo totalmente innovadores

Aventura en el extranjero

Relacionada con el tema del primer trabajo, otra duda común suele ser la de embarcarse en la búsqueda de empleo fuera del territorio nacional.

Se dieron en este bloque opiniones diversas, que oscilaban entre la afirmación de que constituye una decisión personal que puede darse por distintas motivaciones, la posible desventaja de estar alejado de familia, amigos y la vida de siempre; frente a las evidencias de que resulta una inmejorable forma de conocer nuevas culturas, metodologías de trabajo, mejorar los idiomas o encontrar puestos interesantes no tan extendidos en nuestro país.

Además del idioma, también se hizo hincapié en la importancia de seguir aprendiendo en otros campos, con formación continua, certificaciones, y por supuesto con motivación para ser cada vez un mejor profesional.

Sin embargo, todos estuvieron de acuerdo en un punto. En el extranjero, se paga mejor.

Elección de trabajos

Se entró a continuación en un aspecto más subjetivo, al tratarse los diferentes motivos que podían llevar a la elección o no de un trabajo. Fuera por crecer profesionalmente, por dinero o por calidad de vida (entorno social, familiar, emocional), se alcanzaron acuerdos interesantes, como el de que no sólo de dinero vive el hombre, y de que opciones en las que se priorizaran más vacaciones, teletrabajo, horarios flexibles u otros beneficios podían resultar más atractivos que puestos mejor pagados. Sin perder de vista que, aunque los ingenieros no suelen estar mal pagados, esto depende totalmente del coste de la vida del lugar de residencia, y de la ingeniería de la que se trate, pues no todas se remuneran de la misma forma.

Se hizo asimismo referencia a lo necesario para emprender, o empezar a investigar para luego intentar desarrollarte profesionalmente en el campo de la investigación, siendo imprescindible la capacidad para cambiar el chip y salir de la zona de confort.

Imagen promocional de la participación de Manuel Ballesteros.

Conciliación de vida familiar y laboral

Este tema, relacionado de manera estrecha con los anteriores, arrojó también un acuerdo casi completo entre los distintos ponentes. Haciéndose necesario buscar un balance por la propia salud mental, aunque no siempre se pueda hacer en las mejores condiciones, porque la situación es muy cambiante. Y corriendo además el peligro de que el trabajo se convierta en una especie de hobby, y sea difícil desconectar.

Cómo puede ayudar el IEEE

No se olvidó el IEEE en este evento, por lo que los participantes de la mesa redonda pudieron hablar de sus experiencias con el IEEE, directas o indirectas, y sobre cómo éste había ayudado o podía ayudar a evolucionar o encontrar trabajo a un ingeniero. Enfocándose en la amplia perspectiva del mundo de la ingeniería que esta asociación global otorga, concretándose en un reguero de actividades en las que poder conocer a gente con perfiles muy interesantes, que puedan complementarnos o, simplemente, con las mismas inquietudes que nosotros.

Imagen promocional de la participación de Juan Emilio Zurita.

Fue un debate prolífico, en el que se discutieron muchos y muy interesantes temas, con participación proactiva de los asistentes, y un dinamismo palpable en los puntos de vista, réplicas y puntualizaciones que intercambiaban los ponentes.

Así que, tras debatir sobre los temas previos, se les dio una oportunidad, un minuto de oro, de condensar lo dicho en unas conclusiones con las que finalizar el evento, y que quedan recogidas a modo de colofón de este artículo.

Los ingenieros tienen que ser capaces de ver más allá, de pensar lo que los otros no piensen. Entroncando esto con una visión del ingeniero como artista, que use su creatividad para su desempeño profesional. Pero que no se quede ahí, sino que participe en asociaciones, equipos, de cara a encontrar perfiles que puedan complementarlo. Todo esto con la ilusión de encontrar motivación en nuestro día a día, con el objetivo de ser siempre capaces de responder qué es lo que nos mantiene ligados a una vida basada en la ingeniería y la tecnología.